En 1999 varias poblaciones italianas, Bra, Orvieto y Positano, se unieron en un movimiento llamado ‘cittaslow‘ que pretendía preservar sus valores diferenciadores frente a la globalización general que les rodeaba. Con el paso de los años, evolucionaron esta idea para crear el concepto de las “ciudades lentas” como aquella que lleva a cabo una política medioambiental sostenible, valora el territorio frente a su ocupación, excluye el comercio de productos transgénicos y promueve la hospitalidad y el respeto a las tradiciones culturales.

En España existen seis cittaslow oficiales: Begur y Pals (en Girona, Costa Brava), Bigastro (en Alicante), Lekeitio y Mungia (en Vizcaya) y Rubielos de Mora (en Teruel).

Cittaslow, un concepto tranquilo y relajado de vida

El concepto tiene valores añadidos, ya que pretenden facilitar que las nuevas generaciones no emigren a las grandes ciudades, facilitando un marco ideal para vivir, o creando un nuevo concepto turístico para aquellos viajeros que buscan máxima calma y tranquilidad.

Este concepto tranquilo y relajado de vida, tiene su traducción en las grandes ciudades, donde empieza a extenderse la posibilidad de crear distritos o barrios “slow”, ciudades como Barcelona, Bruselas o Busan, en Corea del Sur, ya lo están valorando.

Este movimiento crea relaciones entre sectores y actividades compatibles, por ejemplo, el turista que visita las poblaciones ‘cittaslow’ busca a su vez alojamientos de máxima tranquilidad, que le permita disfrutar de la calma y el sosiego, para esa opción los hoteles exclusivos para adultos son la elección perfecta , por lo que el número de establecimientos hoteleros de este tipo aumentan.

¿Una recomendación? Visita la zona del Baix Empordà en la Costa Brava, con las poblaciones cittaslow de Begur y Pals, alojándote en el hotel El Racó de Madremanya disfrutarás de una de las zonas más hermosas del Mediterráneo en un entorno relajado, elegante, romántico y de máxima tranquilidad.